Sinopsis:
En la poesía de Montserrat el lenguaje —trabajado con una maestría
demasiado rara en nuestros días— se mira en un espejo crítico; parece que
cada palabra ha sido sopesada con instrumentos de precisión porque
transmite sentidos imposibles, nuevos, en serio nuevos, con las mismas viejas
palabras (algunas más jóvenes, como en la diatriba que abre el libro). Es
tremendamente alevosa su sabiduría, es hasta perverso el lugar desde el que
articula tanto saber; es muy difícil estar a su altura (es muy difícil escribir este
prólogo).